lunes, 26 de agosto de 2013

3 Consejos para emprender en pareja o familia

Darle vida a un negocio junto a la pareja tiene ventajas y desventajas, aunque el hecho de trabajar con una persona con la que se tiene una gran confianza puede ser la clave del éxito.

Sin embargo, si has creado una empresa con tu pareja será necesario que conozcas algunas claves para triunfar, ya que, si no sabes gestionar esta situación del modo adecuado, cabe la posibilidad de que pierdas tanto el trabajo como a tu chica o chico. ¡Evítalo siguiendo estos consejos!

Por: Óscar Sánchez

Mejorar la relación

Seguro que conoces a más de una pareja que, al entrar en una época de crisis, ha decidido tener un hijo al pensar que este hecho podría arreglar la relación. Pues bien, con las empresas pasa algo parecido, ya que hay parejas que piensan que montar un negocio en compañía de su cónyuge les ayudará a mejorar su relación sentimental, un error que nunca debes cometer.

El trabajo y el amor

Cuando una pareja decide tener una empresa en común, muchas veces comete el error de llevarse los problemas laborales a casa o de mezclar los asuntos amorosos con las cuestiones empresariales. ¡Error! Aunque sea difícil, es fundamental separar ambos aspectos para alcanzar la máxima felicidad y conseguir grandes triunfos.

Los roles

Antes de poner en marcha una entidad en compañía de tu pareja, será muy importante que ambos os sentéis para definir el rol que tendrá cada uno de vosotros, ya que, de lo contrario, podrían aparecer problemas en un futuro al no estar definidas las tareas que debéis desempeñar.


Y por último un pequeño consejo con toda la humildad del mismo y sin ánimo de influir en las decisiones de pareja, que son soberanas y respetadas. Puestos a elegir entre la pareja y el proyecto, quédate siempre con lo primero, ya que la vida con amor es lo que da sentido a cualquier iniciativa emprendedora o de negocio, y no al revés.

Fuente: El Economista

lunes, 19 de agosto de 2013

Cómo emprender cuando tu familia depende de tu nómina en tu trabajo por cuenta ajena

Muchos de los que leen este blog tienen la ilusión de emprender su propio proyecto pero se encuentran en circunstancias que dificultan realizar sus sueños. Sobre todo si tienes familia con hijos pequeños no puedes tomar tus decisiones de manera egoísta.


Cómo realizar tu sueño sin correr el riesgo de perderlo todo

Hay que emprender con cabeza. No sirve para nada perseguir tus sueños si el precio es demasiado elevado. No significa que tengas que decirle “adiós” pero igual merece la pena esperar un poco y convertirlo en un “hasta luego”.

1. Hablar con tu pareja: esto no es tu decisión. Si tu pareja no comparte y apoya tus sueños ya habrás fracasado antes de empezar. Arriesgas tu relación si das el paso sin tenerlo. Piénsate bien si quieres pagar este precio.

2. Planificar la semana: no vas a dejar tu trabajo al principio. Tienes que montar tu proyecto en paralelo en tus tiempos libres. Nadie ha dicho que será fácil así que asume que vas a quitarle tiempo que le dedicas normalmente a la familia. Si eres disciplinado y te organizas bien se podrá compaginar aunque no sea nada fácil.

3. Búscate un co-fundador: solo todo cuesta mucho. Para no morir en el intento es bueno tener un apoyo más allá de tus amigos y de la familia. Asegúrate que tu co-fundador también tenga resuelto los primeros 2 puntos.

4. Empieza a ahorrar: llegará un momento donde tendrás que cubrir 3-6 meses porque das el paso y todavía no tienes los mismos ingresos que en tu trabajo por cuenta ajena. Necesitas algo de margen. En cuanto más ahorres, más tiempo tendrás.

5. Márcate un plan: no es recomendable dar el salto si tu proyecto todavía no genera ingresos. Lo ideal es dejar el trabajo cuando tu proyecto ya pueda generar mínimo un 50% de lo que te aporta tu nómina a día de hoy. Fija un nivel de ingresos para pasarte al 100% a tu proyecto. Debes hacer lo mismo para decidir cuándo vas a dar el paso atrás otra vez.

6. Habla con tu jefe: si tienes el gen emprendedor típicamente eres una persona apreciada en tu empresa. Vale, no se puede generalizar pero es lo que he visto hasta ahora. Hay muchos jefes que te van a entender. Si hay mucha confianza incluso les podrías prevenir (siempre que estés cerca de hacerlo). Muchos te lo agradecerán dejándote la puerta abierta para volver en el caso que el proyecto no haya salido como previsto.


No existen las fórmulas secretas para emprender. La que te acabo de presentar tampoco lo es. Si te la pegas probablemente será más suave pero no te da la seguridad para que no ocurra.

lunes, 12 de agosto de 2013

Los errores más comunes de los emprendedores

En un momento en el que muchos se deciden a emprender, hemos estado investigando cuáles son los errores que pueden hacer que un proyecto fracase. Si estás pensando en poner en marcha una idea o si ya estás embarcado en la aventura de ser tu propio jefe, no te pierdas lo que te contamos a continuación.
Cuando nos lanzamos a emprender, hay que tener claro, no sólo la idea que queremos poner en marcha, sino también los errores que debemos evitar para que nuestro proyecto tenga éxito. Te damos una lista de los más comunes:
Por: Leyre Ezponda
Elegir mal los socios. Puede parecer una obviedad pero conviene mencionarlo porque, en ocasiones, la elección de las personas con las que vamos a compartir la aventura empresarial no siempre es la más adecuada. Hay que procurar rodearse de gente competente y profesional, expertos en su campo y que tenga valores y conocimientos complementarios. Además, es importante que sean personas transparentes, íntegras y que tengan buenos contactos.
Complicarse la vida. Somos conscientes de que la corriente de ilusiones que experimentan los emprendedores les hace muchas veces, darle demasiadas vueltas a las cosas, de manera que terminan haciendo que todo resulte más complicado de lo que es. Por eso hay que intentar hacer las cosas bien pero lo más sencillas posibles, al menos al principio, hasta que la maquinaria empiece a rodar.
Contrataciones indiscriminadas. Sobre todo al principio, córtate a la hora de contratar personal. Ya sabemos que te gustaría tener un negocio fuerte con el que poder dar trabajo a mucha gente, pero es preferible que los fundadores tengáis que dedicarle más horas de las previstas al proyecto y, una vez comprobéis que todo va por buen camino, empezar a buscar candidatos para ampliar la plantilla.
Tienes que ser flexible. En ocasiones las cosas no se desarrollan como esperamos, por eso un buen emprendedor es capaz de adaptar su proyecto a las circunstancias.
Hay que asumir riesgos. Poner una idea nueva en marcha siempre conlleva un riesgo. Asúmelo y comprobarás aquello de “quien no arriesga no gana”.
Nunca pierdas de vista la esencia de tu proyecto. Sí, hemos dicho que debes tener cintura para capear los posibles imprevistos, pero eso no significa que dejes de lado la idea fundamental de tu empresa.
No dejes de lado el Networking. Las oportunidades surgen donde menos te lo esperas., y eso suele ser en tu red de networking, así que tendrás que dedicarla tiempo.
Vende bien tu proyecto. La clave para que una buena idea salga adelante, es que los artífices del proyecto sean capaces de captar posibles inversores. Así que ya sabes, transmite pasión, dinamismo, entusiasmo y por supuesto, confianza en que lo que propones tendrá éxito.

Los idiomas son fundamentales. Uno de los errores más comunes que comenten los emprendedores es descuidar su nivel de idiomas, concretamente el de inglés que, a día de hoy, es el idioma oficial de los negocios. Si no eres capaz de expresarte correctamente perderás grandes oportunidades para tu empresa. Ponte las pilas.