jueves, 28 de agosto de 2014

Stukers: la nueva plataforma donde encontrar tu compañero de piso ideal

Stukers nace como proyecto final de carrera. Pensamos en algo que pudiera ayudar a la gente de nuestra edad y dadas las dificultades del entorno que hacía que muchos se tuvieran que ir a otras ciudades, o incluso a otros países, decidimos centrarnos en el proceso de búsqueda de piso y compañeros ya que para nosotros tenía mucho margen de mejora.

Los socios somos Roberto Andrade, Rodrigo Garrido, Diego Antón y yo, Yago Rivera. Los dos primeros y yo somos de la rama de empresa (ADE) y Diego es el informático que buscamos para llevar a cabo el proyecto. Una vez acabamos las prácticas nos sentamos para hablar de lo que había sido nuestro proyecto y decidimos llevarlo a cabo, a los pocos meses presentamos el proyecto a un concurso de la Universidad de Vigo y fuimos premiados con una estadía de 1 año en la Incubadora de Negocios desde donde trabajamos actualmente.


Stukers es una plataforma donde los jóvenes estudiantes y trabajadores, de ahí el nombre, students & workers, podrán encontrar compañeros de piso ideales. Para ello usamos los hobbies y un pequeño test de 5 preguntas acerca de cómo son ellos en la convivencia para que así se pueda hacer el matching y escoger según tus preferencias. Por otra parte los propietarios de piso o compañeros que tienen habitaciones libres, podrán ofrecerlo a las personas que están buscando alojamiento. Por supuesto ellos también podrán ver los perfiles de los usuarios para así decidir cuál es su candidato ideal.

Nuestra diferenciación respecto al resto de competidores reside en lo que comentábamos anteriormente, la posibilidad de escoger con quién convivir en base a gustos y formas de vida. Para el propietario el poder ofrecer su piso y no esperar a que lo llamen nos parece algo muy interesante para así reducir el tiempo que tiene vacío su inmueble, y por supuesto, escoger y conocer mejor como es la persona a la que le va a alquilar su piso.

Nosotros lo que buscamos también es reducir al mínimo esos problemas que surgen en la convivencia, para ello ponemos a disposición la mensajería interna de la web así como los perfiles de los usuarios para así poder conocerse mejor. El usuario podrá hablar con cada uno de los que serán sus compañeros de piso y así decidir si quieren convivir juntos o no.  

Ahora mismo estamos cerca de actualizar la web para que se puedan subir pisos y habitaciones a la web y así completar nuestra oferta, además contará con un nuevo diseño que esperemos que os guste.

Actualmente somos casi 700 usuarios y esperamos cerrar el año con 3000 gracias a una pequeña campaña de marketing que realizaremos con los 20.000€ de premio que hemos ganado en el concurso Movimiento Ritual. De cara al futuro somos ambiciosos, queremos hacer de Stukers una referencia a la hora de irte a compartir piso. Una vez estemos asentados en España buscaremos hacer lo mismo en otros países. En territorio nacional ahora mismo Galicia, Madrid y Barcelona son los lugares con más usuarios aunque hay otras muchas ciudades que también tienen movimiento.






lunes, 11 de agosto de 2014

Como proteger tu negocio evitando los ladrones de ideas

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¿Es mi idea realmente buena? ¿Tendrá éxito? Antes de ponerla en marcha, el emprendedor se enfrenta casi siempre a un mar de dudas. Contar tu proyecto no es malo si sabes cómo y a quién hacerlo. Pero toma precauciones: puede haber un pirata que quiera arrebatártela.

Por: Isabel García Méndez

Hace dos años quise poner en marcha una empresa con dos ex compañeros de colegio. Era de eventos creativos para el lanzamiento de marcas muy punteras y empezamos a trabajar con una firma de ropa en Barcelona. Estuvimos trabajando tres meses con ellos, habíamos pactado ya todos los presupuestos, lo que íbamos a cobrar nosotros, les habíamos preparado un dossier completísimo y en la última reunión se echaron para atrás. A los pocos días nos enteramos de que les habían dado toda nuestra información y diseños a su agencia habitual”.

Olivia Ramos resume con esta experiencia el miedo que tienen muchos emprendedores cuando quieren crear una empresa: que les roben la idea. En su caso, reconoce que pecaron de ingenuidad e imprudencia: “Teníamos que haber firmado un contrato de confidencialidad o haber registrado la propiedad intelectual. No lo hicimos y nos encontramos con que habíamos trabajado durante tres meses para que, al final, nos robasen el esfuerzo y la ilusión”, sentencia.

Mitos y realidades

Es frecuente que el emprendedor que tiene una idea de negocio dude si contarla o no a otras personas. Lo cierto es que, según los expertos, contarlo tiene ventajas.

La primera de ellas es que es bueno testar nuestro proyecto con terceras personas para que nos den su punto de vista ya que suelen ofrecer una visión más objetiva y analítica. Además, verbalizar el proyecto contribuye a hacer más patentes sus debilidades y fortalezas. Y, por último, también podemos aprender de los errores ajenos.

¿Es habitual la práctica de robar ideas? “Yo creo que en esto hay más mito que realidad. Si hablamos de la relación entre un potencial inversor y un potencial emprendedor, rara vez se produce esta situación cuando tratamos con profesionales. Tanto los business angels como las sociedades de capital riesgo normalmente no buscan ideas sino equipos gestores”.

Juan Roure, profesor de Iniciativa Emprendedora del IESE, apunta en el mismo sentido: “Los negocios son las personas, su capacidad de hacer, no las ideas. Que no quieras compartirla cuando todavía no está afinada es normal, pero cuando ya tienes el equipo humano y las condiciones, seguir manteniendo el miedo a que te la roben puede ser indicativo de que no tienes capacidad de diferenciación operativa”.

“El buen emprendedor lo es porque, una vez detectada la necesidad en el mercado, sabe cómo pondrá en marcha esa idea para ganar dinero. Excepto en las empresas científicas, el resto de las ideas de negocio responden a necesidades del mercado; y cualquier buen observador es capaz de detectarlas, con lo cual es fácil que surja alguien con la misma idea. Lo que debes ser capaz es de encontrar el dinero y los clientes para tu proyecto”, confirma Eugenia Bieto, directora del Centro de Iniciativa Empresarial de ESADE.

Pautas de actuación

Con estas premisas, expertos y emprendedores nos presentan algunas de las estrategias básicas que conviene poner en práctica cuando queramos montar un proyecto a fin de evitar que nuestra idea sea copiada. Vamos a analizarlas:

1. Dirígete a inversores profesionales

El primer consejo es que te acudas a inversores profesionales: business angels asociados en networks (redes), sociedades de capital riesgo, bancos, entidades de crédito o similares. “Los primeros interesados en mantener una postura ética son ellos mismos porque se juegan su prestigio y su continuidad como empresa,” indica Roure. “Si algún inversor serio hiciese algo dudoso seguramente sería su primera y última inversión”, añade De la Vega.

Cuando se trate de inversores no profesionales, extrema las precauciones: no te dirijas a empresas del sector porque pueden tener mayor capacidad que tú para poner la idea en marcha y busca garantías de que son de confianza. Tendrás que dejarte guiar por tu propia intuición, pero, en cualquier caso, ten en cuenta el siguiente consejo.

2. Guárdate la información principal

Muestra sólo la punta del iceberg. En la primera reunión con el inversor o el cliente potencial le cuentas sólo la idea general. Se trata de realizar un sumario ejecutivo, el famoso Convencer en cinco minutos. Qué quieres hacer, qué necesidades cubres y con qué equipo cuentas. Y sólo informarás sobre cómo lo vas a hacer cuando hayas tenido varias reuniones y el inversor esté realmente interesado. No obstante, intenta guardarte la información principal, aquella que te puede diferenciar de tus competidores. Haz hincapié en la valía de tu equipo, en vuestra experiencia y formación.

Si es un inversor avezado, sabrá reconocer el valor añadido de los gestores y, si es un cliente, sólo necesita saber lo esencial. Según Mónica Grossoni, directora de Socialnet y del portal iestres.es, lo tiene claro. Reconoce que gran parte de su valor añadido es la novedad de su sistema para controlar el estrés: “Hay mucha gente que piensa que lo puede replicar, pero solamente salen sucedáneos malos. Somos expertos en formación de directivos y en psicología, lo que nos permite manejar la escena y controlar el contenido clínico”.

Grossoni confiesa haber recibido muchas propuestas de consultoras pidiéndoles el producto, “pero no me interesa porque en el fondo es el gran valor de mi empresa. Para evitar que se nos escapen detalles esenciales, depuramos mucho la información que se ofrece a los clientes y que se cuelga en Internet”.

3. No pierdas el tiempo. ¡Sé el primero!

Es importante tener en cuenta los plazos. “Cuanto más lejana esté la fase de desarrollo de la idea de su ejecución, más fácil será que te copien”, sentencia Roure. Y Bieto va más allá: “He visto triunfar una idea frente a otra por la velocidad en ponerla en marcha. Acelera el tiempo que va desde que se te ocurre la idea hasta su puesta en funcionamiento y evitarás imitadores”. Hay que tener en cuenta que, en la mayoría de los negocios, lo que cuenta es ser el primero en llegar.

4. No olvides registrar tus innovaciones

Cuando se trata de un proyecto tecnológico es imprescindible patentarlo o registrarlo. El valor de la compañía puede residir en ese desarrollo. En la oficina de patentes y marcas puedes encontrar todas las tasas. 

Si eres una empresa que investiga, haz un estudio de patentabilidad del sector, “así vemos si realmente puedes proteger los resultados. Por ejemplo, en el sector de la alimentación no se suele patentar nada, pero en el farmacéutico todo”, señala. En segundo lugar, haz un estudio para extender la patente, cuánto mercado puedes abarcar y si te interesa económicamente extenderla a otros países. Lo normal es hacerlo para España, Europa, Japón, EE.UU. y China. Y, por último, debes decidir si comercializarás tú mismo la patente o si la vas a licenciar.

Cuando se trata de empresas que no investigan, pero que tienen una idea para comercializar y les falta el potencial investigador, se trabaja de dos formas: “Se licencia una patente a un tercero, adquiriendo los derechos de usarla a cambio de los royalties, o te aproximas a alguien que haga investigación (universidades o centros públicos)”, explica Fidel Rodríguez.


Existe un organismo, que se llama OTRI (Oficina de Transferencia de Resultados de la Investigación), encargado de negociar un convenio o contrato para realizar una serie de actividades, donde se recogen unas cláusulas de confidencialidad y exclusividad y se fija la propiedad de los resultados obtenidos.

Fuente: Emprendedores

lunes, 4 de agosto de 2014

10 dilemas que todo emprendedor tiene que enfrentar.

No esperes a que la dura realidad del exigente mundo de los negocios te haga empezar a pensar en todos estos tradeoffs. La investigación llevada a cabo por Wasserman, entre otros, identifica 10 dilemas fundamentales a los que todo fundador tiene que hacer frente tarde o temprano a lo largo de su trayectoria como emprendedor:


1.- El dilema de ganar dinero o salvar a la humanidad.

Tu gran idea de crear el próximo Facebook te puede hacer rico, pero probablemente no te ayude a reducir el hambre en el mundo. La respuesta la tienes que buscar dentro de ti mismo. Si consideras que vivir humildemente mientras creas un mundo mejor es la mejor opción, olvídate de los inversores y de la carrera por el crecimiento.

2.- El dilema del momento adecuado para empezar.

El momento justo para dar el salto está en función de unas circunstancias profesionales, personales y de mercado adecuadas. Pero es poco probable que las tres circunstancias se produzcan al mismo tiempo. Los expertos no recomiendan dar el salto ante la primera oportunidad: primero hay crearse capacidades y habilidades personales (skill), financieras y experiencia de negocio.

3.- El dilema del tamaño del equipo fundador.

¿Es mejor comenzar sólo una compañía o buscar socios que te ayuden desde el primer momento? Con uno o más socios fundadores, la empresa adquiere capacidades complementarias, puede ampliar la capacidad de trabajo y repartir las responsabilidades, y con ello reducir el riesgo. El inconveniente al que hay que enfrentarse es la pérdida de control o la dilución en cuanto a porcentaje de acciones, pero dos cabezas siempre son mejor que una.

4.- El dilema de las relaciones entre los cofundadores.

Mientras que los amigos y la familia parecen siempre la opción natural a la hora de buscar cofundadores y miembros para el equipo, estas relaciones a menudo se convierten en obstáculos a la hora de tomar decisiones duras o hacer ajustes dentro de la compañía. Los antiguos compañeros de trabajo o nuevos amigos, que tengan habilidades complementarias, son normalmente la mejor opción a la hora de buscar socios.

5.-El dilema del cargo y el papel del fundador.

Es habitual que los socios cofundadores esperen desempeñar un papel de directivo en el área en la que tienen interés, por ejemplo, el Director Financiero cuando el socio tiene experiencia en finanzas. Pero hay que estar muy seguro de que la gente tiene la capacidad adecuada para ocupar el puesto y la disposición a aceptar todas las responsabilidades que supone el cargo. Es muy difícil degradar a un socio fundador después.

6.- El dilema del modelo de compensación.

Cada socio fundador quiere ser compensado ampliamente por el riesgo y la incertidumbre. Como emprendedor tienes poco dinero y no quieres seguir dando acciones a cambio de trabajo. Pero las mejores personas no trabajan gratis. Ofrecer acciones es realista, pero tiene que estar fundamentado en un rol y contribución determinados, y que esta compensación se produzca tras el cumplimiento de hitos.

7.- El dilema de los inversores adecuados en el momento adecuado.

Tú no quieres tomar dinero prestado de amigos y familiares, pero tampoco dar entrada demasiado pronto a inversores individuales (business angels) o capital riesgo. Nadie quiere invertir hasta que tengas un producto, y necesitas dinero para tenerlo. Arranca sin ayuda, si es posible. Si no, tendrás que acudir a amigos, familiares, business angels e inversores de capital riesgo.

8.- El dilema de la motivación de los empleados.

En etapas muy tempranas, como empresa necesitas a profesionales generalistas, que sean capaces de cubrir múltiples áreas, aunque no puedes pagar profesionales con experiencia. Después necesitas especialistas y gestores. Al principio ofréceles poco, y usa los bonus o stock options sujetos a unos objetivos. Después usa Linkedin u otra red como una fuente de buenos profesionales.

9.- El dilema de la sucesión del fundador.

Las startup suelen ser creadas por fundadores que son expertos en el producto o servicio, pero normalmente no lideran todas las etapas del crecimiento. ¿Debería el fundador mantener la pequeña dimensión de su compañía, tratar de adaptarse, o echarse a un lado para dar paso a un buen ejecutivo? Ten preparada la transición hacia un rol de especialista, un plan de salida, prepárate para echarte a un lado, o tu plan fracasará.

10.- El dilema del control y del crecimiento.

Si los inversores te apoyan financieramente, es de esperar que te empujen hacia un crecimiento en forma de palo de hockey y una vía de hacer líquida su inversión, como una salida a bolsa o, directamente una venta, para que ellos rentabilicen su inversión. Si lo que prefieres es una compañía propia con crecimiento orgánico, mantener el control con tus amigos y familiares, prepárate para una carrera de fondo. De lo contrario, abandona y crea otra startup con otra idea.

Concluyendo...

No hacer frente de una forma honesta a estos dilemas es uno de los escollos más importantes a los que se enfrenta un emprendedor. No se puede tener todo, al igual que tu startup no puede ofrecer todo para todo tipo de clientes. Tu tienes que poner el foco en las cosas que puedas y te enamora hacer, y hacerlas mejor que nadie.

Fuente: Forbes